El IETSE advirtió que el 88,7% de las familias debió recurrir al fiado, la tarjeta o dinero prestado para comprar comida. Además, el 57,4% no logró cubrir la canasta alimentaria y el 49,7% de las deudas queda fuera de los registros del BCRA.
El Instituto de Estadísticas y Tendencias Sociales y Económicas (IETSE), dependiente del Centro de Almaceneros y Comerciantes Minoristas, presentó su Informe de Coyuntura Económica y Social correspondiente a agosto de 2026, con un diagnóstico marcado por el contraste entre la desaceleración de la inflación y el deterioro de la situación económica de los hogares cordobeses.
El relevamiento advierte sobre la insuficiencia de los ingresos, la vulnerabilidad alimentaria y el crecimiento del endeudamiento familiar, una parte importante del cual se encuentra por fuera de los registros del Banco Central de la República Argentina (BCRA).
De acuerdo con el relevamiento técnico del instituto, la inflación de agosto se ubicó en un 1,8% mensual, consolidando una desaceleración en comparación con el 2,1% registrado en julio. Con esta variación, el índice acumula un 21,4% en los primeros ocho meses del año y un 33,3% en términos interanuales, con una expectativa proyectada del 31,5% para el cierre de 2026.
No obstante, la dirección del IETSE adviertió que el indicador oficial no traduce necesariamente un alivio real en las economías domésticas. Germán Romero, director del instituto, analizó el fenómeno y afirmó: «Vivimos una economía irreal. La inflación no es lo que debiera ser porque, por otro lado, el gobierno interviene, pisa las paritarias (que terminan siendo casi siempre todos los meses a mitad de lo que es la inflación) y se pisa el precio del dólar».
La desaceleración de la inflación durante el mes de agosto estuvo influenciada por el comportamiento de Alimentos y Bebidas no Alcohólicas, el segmento de mayor peso en el presupuesto de los hogares, que registró una variación mensual del 1,6%. En este mismo nivel de incremento se ubicaron los rubros de Vivienda, Agua, Electricidad, Gas y Otros Combustibles. Por el contrario, hubo sectores sensibles que se posicionaron por encima del promedio general del 1,8%: Salud registró una suba del 2,1%; Equipamiento y Mantenimiento del Hogar aumentó un 2,2%; Bienes y Servicios Varios marcó un 2,2%; y Bebidas Alcohólicas y Tabaco lideró las subas con un 2,3%.
Desde la perspectiva del IETSE, el método utilizado oficialmente para medir las variaciones de precios presenta desfasajes históricos, ya que continúa tomando como referencia la Encuesta Nacional de Gasto de los Hogares realizada en 2004-2005. Romero explicó que el instituto contrasta sus mediciones mediante distintas metodologías y que no encuentra diferencias sustanciales en el resultado final del índice. Sin embargo, señaló que el principal problema está en que la estructura de gastos de los hogares cambió de manera significativa, especialmente en rubros como alquileres, servicios públicos y combustibles.
“Si quisiéramos medir la realidad deberíamos realizar una encuesta del gasto de los hogares 2025-2026, donde se pondere el alquiler, los servicios —agua, luz, gas, electricidad— y los combustibles como se deben”, sostuvo el director del IETSE.
En esa línea, Romero planteó que una medición actualizada debería contemplar también el peso que adquirió el endeudamiento en las economías familiares. “Deberíamos incluir incluso hoy, en este fenómeno que es estructural, que es el endeudamiento de las familias, cuál es el costo fijo que tienen promedio las familias, porque la deuda también hay que pagar”, agregó.
Vulnerabilidad alimentaria
El costo de los alimentos básicos continúa ejerciendo una fuerte presión sobre los hogares cordobeses. Durante agosto, una familia tipo de cuatro integrantes necesitó $2.034.194 para cubrir la Canasta Básica Total (CBT) y no caer bajo la línea de pobreza, mientras que requirió $1.108.074 para acceder a la Canasta Básica Alimentaria (CBA) y superar la línea de indigencia. Según explicó Romero, el cálculo de la CBT realizado por el instituto no contempla el costo del alquiler.
En los primeros ocho meses de 2026, la CBA acumuló una suba del 22,6%, mientras que el incremento interanual alcanzó el 36,4%. En este contexto, el 57,4% de los hogares manifestó no haber podido cubrir la canasta alimentaria. Entre el 42,6% que sí logró hacerlo, el 71,5% necesitó algún tipo de asistencia estatal, principalmente a través de la Asignación Universal por Hijo, la Tarjeta Alimentar y otras prestaciones nacionales, provinciales o municipales.
La falta de recursos también se tradujo en restricciones concretas sobre la alimentación. El 38,8% de los hogares señaló que algún adulto tuvo que reducir la cantidad de comida para que alcanzara para el resto de la familia. En tanto, el 28,3% de los hogares con niños, niñas y adolescentes declaró que algún menor tuvo que reducir su consumo de alimentos o saltearse comidas por falta de dinero, 0,6 puntos porcentuales más que en julio.
Frente a estos indicadores, Romero cuestionó el argumento de que las familias se endeudan por decisión propia. “Cuando comienza a faltar la alimentación, para un padre o una madre jefe de familia, eso sí es literalmente una pistola en la cabeza”, sostuvo.
La dificultad para sostener los gastos básicos también llevó a una creciente utilización del crédito. Durante agosto, el 88,7% de los hogares debió financiar la compra de alimentos. El 38,7% recurrió al fiado en comercios de cercanía, el 37,3% utilizó la tarjeta de crédito y el 12,7% compró alimentos con dinero prestado, una modalidad que aumentó 1,4 puntos porcentuales respecto de julio.
“Nueve de cada diez familias durante agosto tuvieron que financiar alimentos”, resumió Romero. Sobre el crecimiento del fiado, señaló que se trata de “uno de los indicadores más duros”, debido al avance de este mecanismo informal de financiamiento.
El uso de las tarjetas tampoco representa, según el director del IETSE, una mejora de la situación económica familiar. Romero explicó que su utilización para alimentos viene retrocediendo entre medio y un punto porcentual por mes, pero advirtió: “No es una mejora de la economía familiar, sino que las tarjetas están colapsadas”.
En ese sentido, precisó que el 62% de las compras de alimentos realizadas con tarjeta de crédito corresponde a consumos que luego quedan adeudados, ya sea mediante el resumen o el pago mínimo con intereses.
La «deuda invisible»
Una de las conclusiones más complejas del informe del IETSE radica en que gran parte de los compromisos financieros de los hogares no se encuentra registrada en los circuitos tradicionales. Concretamente, segun romero el 49,7% de las deudas familiares vigentes no pasa por los registros del Banco Central de la República Argentina (BCRA).
El director del instituto detalló la naturaleza de estos compromisos: “Tenemos familias que deben alquiler, que deben impuestos, la cuota del colegio de sus hijos, la obra social, le deben al prestamista usurario que está en su localidad o en su barrio, a familiares, amigos, le deben al comercio de proximidad porque sacó fiado, porque no pudo utilizar la tarjeta”.
En este sentido, Romero advirtió sobre una posible subestimación del nivel real de endeudamiento de las familias. “De pronto nos encontramos con una realidad que, a lo mejor, una persona no está en situación tres, cuatro, cinco al Banco Central, pero debe un montón de ítems fuera de eso”, señaló.
La precariedad financiera generalizada se manifiesta también en la nula capacidad de los hogares para afrontar imprevistos económicos o interrupciones de ingresos:
- El 61% de los hogares no podría sostener sus gastos corrientes por más de una semana si perdiera repentinamente su fuente de ingresos habituales. En tanto, el 33% resistiría entre una semana y un mes, el 4% entre uno y tres meses, y apenas el 2% lograría superar el trimestre.
- Frente a un gasto imprevisto extraordinario de $150.000, el 51% de las familias manifestó que directamente no podría pagarlo, el 40% tendría que pedir dinero prestado, el 6% recurriría a ahorros previos y solo un 3% cuenta con fondos específicos para contingencias.
En términos generales, el 28% de los hogares cordobeses tuvo que pedir dinero prestado durante el último mes para cubrir sus gastos básicos, un punto porcentual más que en julio. El destino principal de estos préstamos fue la compra de comida (25,3%), la refinanciación de deudas acumuladas (20,1%), otras necesidades básicas (17,8%), el alquiler (17,1%), el pago de servicios públicos (7,7%), la compra de medicamentos (7,3%), transporte (3%) y educación (1,7%).
Comercio de proximidad en crisis, cierres y desempleo
La contracción del consumo interno continúa golpeando al comercio de proximidad en Córdoba. Durante agosto, los comercios dedicados a la venta de alimentos —almacenes, carnicerías, verdulerías, panaderías, pollerías y fiambrerías— registraron una caída interanual del 8,5% en su volumen físico de ventas. El retroceso se profundizó levemente respecto de julio, cuando había sido del 8,3%, y extendió a 11 meses consecutivos la caída de las ventas.
De cara a las próximas mediciones, Romero advirtió que la magnitud del retroceso podría comenzar a reducirse, aunque esto no necesariamente significará una recuperación del consumo. “Seguramente a partir del mes que viene empezamos a ver un achicamiento de ese 8,5%, pero no es que haya una mejora de la economía doméstica, sino que estamos comparando con un año donde ya estaba caído el consumo”, explicó.
Es decir, una caída interanual menor podría responder simplemente a que la comparación se realiza contra meses de 2025 que ya habían registrado una fuerte retracción de las ventas. Por eso, para el IETSE, una mejora en el porcentaje no necesariamente implicaría que las familias estén consumiendo más.
La persistencia de este escenario también pone en riesgo la continuidad de los comercios. Según las expectativas relevadas por el IETSE, el 5,8% de los comerciantes considera que su negocio podría volverse insostenible en menos de tres meses si se mantiene el actual nivel de ventas. El 9,1% estima que podrá sostenerse entre tres y seis meses, el 17,6% entre seis y doce meses y el 67,5% por encima de un año.
El deterioro de la actividad comercial también impacta sobre el empleo. “El desempleo ya no es un tema anómalo, sino que se va engrosando la línea de desempleo”, sostuvo Romero. En ese sentido, señaló que en Córdoba Capital se observa el cierre de comercios de proximidad y advirtió sobre las consecuencias para sus propietarios: “El rango etario de los titulares de comercio de proximidad oscila entre 37 y 48 años. Esas familias que viven de esa actividad comercial no van a tener ingresos en un mercado laboral que de por sí está cerrado”.
«Córdoba Impulsa»
El IETSE valoró positivamente las herramientas de contención implementadas por el Gobierno provincial y destacó el programa “Córdoba Impulsa”, que comenzará a regir este 1 de septiembre y se extenderá, en una primera etapa, hasta el 31 de enero de 2027. La iniciativa busca estimular el consumo y brindar respaldo financiero a los comercios a través de dos herramientas principales.
Por un lado, contempla la financiación en seis cuotas sin interés con la Tarjeta Cordobesa para compras en supermercados y farmacias, con más de 400 sucursales adheridas en esta primera etapa. Según el IETSE, la medida puede contribuir a ordenar las finanzas de los hogares y reducir la necesidad de recurrir a mecanismos de financiamiento informal para afrontar gastos esenciales.
Por otro lado, incluye una línea de crédito de Bancor por $20.000 millones destinada a financiar capital de trabajo de los comercios. Los préstamos podrán alcanzar los $10 millones por operación, con plazos de hasta 36 meses y una tasa final del 33% TNA, producto de un subsidio provincial de cuatro puntos porcentuales. Los fondos podrán utilizarse para la compra de stock de mercaderías, equipamiento, maquinarias y otras necesidades vinculadas con el sostenimiento de la actividad comercial.
Para Romero, el programa puede representar un alivio frente a la caída del consumo, aunque remarcó la importancia de las políticas provinciales. “Creemos que este programa Córdoba Impulsa puede aliviar la situación en algo a los comercios y a las familias, pero dependemos de las acciones del Estado local”, sostuvo.
Fuente: HOY DIA CORDOBA