Crisis minorista: la inflación perforó el 2% en junio pero las ventas cayeron un 8,6% en Córdoba

13Vanessa Ruiz, del Centro de Almaceneros, analizó en La Voz En Vivo el impacto del aumento de costos y la alarmante deuda de las familias para comprar comida.

La inflación de junio en Córdoba se posicionó en un 1,87%, convirtiéndose en la medición más baja de los últimos 11 meses. Sin embargo, este descenso en el ritmo de aumento de precios no se tradujo en un alivio para el consumo, que registró una caída interanual del 8,6%.

Durante una entrevista con La Voz En Vivo, la gerenta del Centro de Almaceneros de Córdoba, Vanessa Ruiz, advirtió que la situación del comercio minorista es sumamente delicada.

Impacto de la carne y tarifas

El informe del Centro de Almaceneros destaca que dos variables fueron determinantes para lograr que la inflación perforara el piso del 2% el mes pasado. Por un lado, influyó el amesetamiento de las tarifas y servicios tras la decisión gubernamental de postergar algunos incrementos.

Por otro lado, el comportamiento de la canasta básica alimentaria fue clave, especialmente por la estabilidad en el precio de la carne vacuna. Este producto, que tiene un peso directo en la medición, no presentó subas e incluso registró bajas de entre el 2% y el 2,5%.

“Es una buena noticia que la carne vacuna no se haya movido; recordemos que su incremento en el último año fue de casi el 65%”, señaló Ruiz durante el programa. Pese a esto, la inflación acumulada interanual se mantiene en niveles elevados, alcanzando el 33,1% según el registro de la entidad.

Canasta básica y línea de pobreza

A pesar de la desaceleración de los precios, los montos necesarios para que una familia tipo no caiga en la pobreza siguen siendo inalcanzables para muchos sectores. Una familia de cuatro integrantes necesitó en junio 957.700 pesos para cubrir la Canasta Básica Total.

En cuanto a la Canasta Básica Alimentaria, el umbral para no caer bajo la línea de indigencia se situó en los 570.289 pesos. Ruiz enfatizó que “estos montos no logran visibilizarse como un alivio porque falta la actualización de los salarios e ingresos”.

La falta de demanda mantiene los precios contenidos en algunos sectores, pero la rentabilidad de los negocios se ve asfixiada por los costos operativos. Los comerciantes enfrentan una presión creciente por los gastos fijos que no detienen su marcha.

El drama del comercio minorista

“El comerciante minorista la está pasando muy mal porque a la caída de ventas se le suma la actualización de los costos fijos”, afirmó Ruiz. Los alquileres y el servicio eléctrico se posicionan hoy como los gastos más onerosos para cualquier local de barrio.

Si bien no se reportan cierres masivos, existe una rotación constante en el sector donde negocios de larga trayectoria bajan sus persianas. Estos espacios suelen ser ocupados por nuevos emprendimientos familiares que surgen como alternativa ante la pérdida de empleos formales.

Sin embargo, la especialista advirtió que la baja rentabilidad y la falta de profesionalización pueden condenar a estos nuevos comercios al cierre en el corto plazo. El contexto actual muestra clientes que visitan más unidades comerciales buscando ofertas, pero con un ticket promedio cada vez más bajo.

Deuda y fiado para comer

Uno de los datos más alarmantes del informe es que el 89% de las familias cordobesas necesita financiar la compra de sus alimentos. Dentro de este esquema, el “fiado” o crédito informal sigue vigente y es utilizado por el 39,3% de los hogares.

Por su parte, el 38,4% de las familias opta por la tarjeta de crédito para adquirir comida, muchas veces pagando solo el pago mínimo y entrando en etapas de refinanciación con altas tasas. Un 11,2% adicional debe recurrir a dinero prestado para completar el mes.

“La morosidad en el fiado aumentó un 28% y la incobrabilidad un 17,7%, lo que complica tanto a la familia como al comerciante”, detalló Ruiz. Esta situación genera un haber negativo para el minorista, quien no cuenta con herramientas legales para recuperar esos montos.

Fuente: La Voz