Desde el Centro de Almaceneros de Córdoba advierten que el aumento de los alimentos, en especial la carne vacuna, sigue golpeando el bolsillo. También alertan por cambios en los hábitos de consumo y una fuerte caída en las ventas del comercio minorista.
Los últimos datos de inflación vuelven a encender señales de alerta sobre el impacto en el bolsillo de los argentinos. Desde el Centro de Almaceneros de Córdoba señalaron que, aunque el índice general de febrero mostró cifras similares a las estimadas por el sector, el aumento en alimentos fue significativamente mayor y ya se refleja en cambios profundos en los hábitos de consumo.
Vanessa Ruiz, referente del área de estadísticas del Centro de Almaceneros, explicó que la medición propia del sector arrojó una inflación cercana al 3,1% en febrero, en línea con los números oficiales. Sin embargo, aclaró que el incremento en alimentos fue más elevado y que uno de los principales factores fue la carne vacuna, que registró un aumento cercano al 10% solo durante ese mes.
Cambios en la forma de comprar
El impacto de los precios ya se observa en las conductas de compra. Según el relevamiento del sector, muchas familias están reemplazando la carne vacuna por pollo o cerdo y migrando hacia segundas y terceras marcas. Incluso hay casos en los que se eliminan comidas del día para poder sostener el gasto básico.
Ventas en retroceso y alarma en los comercios
El escenario también golpea al comercio minorista. Desde el Centro de Almaceneros indicaron que en febrero se registró una caída de ventas del 8,4% interanual, un dato que refleja la fuerte retracción del consumo.
Un piso inflacionario que no logra perforarse
A esto se suma la preocupación por el comportamiento de la inflación en los próximos meses. Ruiz sostuvo que, pese a las metas anunciadas por el Gobierno nacional, el índice mensual sigue sin bajar del 2%, un objetivo que se buscaba alcanzar desde mediados del año pasado.